Review: Modern Warfare 2

No hace falta pasar muchas horas jugando Modern Warfare 2 para darnos cuenta de que la guerra es un infierno. Sentiremos, como nunca antes en un juego, la soledad, el hastío, la desesperación, la desolación que sienten los soldados en el campo de batalla, independientemente de que estén solos, o siendo parte de un pelotón. Sabremos en carne propia que la gloria es difícil de alcanzar y una vez allí, es un momento efímero, que la camaradería y la lealtad es algo sumamente preciado y compartido por unos pocos, en un entorno en el cual la crueldad, la miseria y la poca valoración de la vida humana están a la orden del día.

Todas estas sensaciones impactan sobre el jugador gracias a que Infinity Ward pone en manifiesto la superioridad que goza a la hora de realizar semejante obra, aleccionando así de una forma apabullante a muchas desarrolladoras que se dedican a esto de los FPS, superándolas y superándose a sí misma inclusive. Y es que, por primera vez estamos ante un juego encarado de una forma absolutamente adulta, madura si se quiere, que aborda algo tan complejo como un conflicto armado entre Rusia y Estados Unidos (y algunos terceros también) sin pelos en la lengua, mostrando escenas por demás duras y crudas, que dejarán helado a más de uno, y levantarán indefectiblemente polémica entre aquellos que no entiendan el mensaje. Continuando los rieles impuestos por el primer Modern Warfare (COD4), MW2 se sitúa unos cuantos años después del primer juego. Haciendo uso del ya clásico intercambio de perspectivas y personajes, veremos algunas caras viejas, otras nuevas, que aportarán su grano de arena en una historia trepidante, intensa, con varias vueltas de tuerca inesperadas, que nos llevará de un punto a otro del globo terráqueo en una suerte de montaña rusa que no para ni un instante.

Aquellos que se inician en la saga con esta segunda entrega, no desesperen: aunque pierdan la cantidad de guiños y el trasfondo de ciertos personajes, Infinity Ward saca a relucir la pericia que tienen en esto que muchos infravaloran: el Scripting. Independientemente de la historia, la acción que trascurre en pantalla es una escalada épica de momentos, uno más increíble que el otro, culminando en un final que haría poner colorada a la más pintada de las películas hollywoodenses. Estamos ante un juego que sabe relatar una historia y sabe transmitir sensaciones imborrables al jugador, pero también tiene algo para aquellos que buscan simplemente acción, y vaya que la tendrán. Acción de la mejor. Tal vez el juego no goza de la IA más desarrollada del mercado, pero déjenme decirles que en los niveles más altos de dificultad, repetiremos ciertos pasajes del juego una y otra vez. Mención especial para el nivel de las favelas, en donde seremos flanqueados y abordados al ataque por todos los lugares imaginables. Lo único que nos mantiene en vilo y nos llena de tenacidad para continuar a pesar de todo, son los controles, característicos de la serie, que brillan por su velocidad de respuesta y eficiencia. Esta aseveración toma más fuerza aún en versiones consoleras, convirtiendo a éste en tal vez, el FPS que mejor se juega de todos.

Orquestando la gran narrativa que despliega el juego tenemos por un lado tal vez, el punto flaco de este título, que son los gráficos. Si bien es de valorar el gran detalle que presentan todos los niveles, encontramos cosas bastante feas, como ciertas texturas en baja resolución, errores de clipping y alguna que otra falta de aliasing. Más allá de esto, la pantalla reboza de acción por todos lados, y la solidez de los cuadros por segundo jamás se ve comprometida. Ciertamente tiene sus mejoras en cuanto a COD4, pero estas son mínimas, destacando el gran modelado de los personajes. Cabe mencionar que la versión de PC es la que sale más indemne, siendo las versiones de consolas las que sufren este tipo de defectos. Por otra parte tenemos el sonido. Los efectos son estremecedores, cada arma, cada impacto de bala, ya sea en la carne, o en los objetos inanimados, suenan aterradoramente reales, a su vez, la música acompaña y pone el énfasis en cada momento, ya sea de acción pura y dura, momentos de sigilo, momentos emocionantes y épicos también, cerrando con un voice acting de gran nivel que da la puntada final al apartado técnico que con sus fallas, sale bien parado.

En cuanto a la campaña, hay que decir que es intensa, pero corta. Unas siete horas de juego bastarán para liquidar la historia, independientemente de la dificultad y la cantidad de Intels que recolectemos. Para reforzar esto, tenemos por un lado, el modo Spec Ops, que está constituido grupos de misiones cortas con objetivos específicos, a realizar solos o en compañía de un amigo, a pantalla partida, como también vía Online. El segundo aditamento es el genial y sumamente adictivo modo multijugador. Los modos de juego son los conocidos de siempre: Team Deatmatch, Free for All, Demolition, Capture The Flag, Domination, etc. Todos están ahí tal y como los recordamos. La diferencia radica en la mecánica que rige estas partidas. Podemos decir en primer lugar, que el juego premia absolutamente todas nuestras acciones con puntos de experiencia. Si cortamos una racha de Kills de un enemigo tenemos puntos de XP, al igual que si vengamos a un compañero, si lo salvamos, si vengamos nuestra muerte, etc. Esto hace que la ardua tarea de ascender en rangos sea más dinámica y llevadera. Por otra parte, la reorganización de los Perks da como resultado tres variantes.

Por un lado, tenemos los Deathstreaks. Los Deathstreaks dan lugar a uso de habilidades como la conocidísima “Martyrdom”, o el “Last Stand”, o el flamante “Copycat” (que consiste en replicar la clase de quien nos mató) y se activan cuando somos víctimas de cuatro muertes, sin sumar frags. Por otra parte, tenemos los Killstreaks, que son exactamente lo opuesto. Al realizar determinadas cantidades de kills, tendremos a disposición elementos que pueden cambiar drásticamente el resultado de una partida. Soporte UAV, helicópteros armados, bombarderos y hasta un ataque nuclear estarán a disposición, y seremos nosotros quienes personalicemos los tres Killstreaks que usaremos en las partidas, desbloqueándolos a medida que ascendemos de rango. En cuanto a los Perks en sí, en esta entrega son casi tan numerosos como antes, pero con la salvedad de que los mismos pueden ser optimizados mediante el leveleo, realizando acciones determinadas, accediendo a beneficios secundarios sumamente interesantes, ofreciendo un nivel de personalización y profundidad altísimo. Los usuarios de PC, que ven el beneficio en el apartado técnico, reciben aquí su primer cachetazo, y es que Infinity Ward ha decidido quitar el soporte a servidores dedicados, llevando el tráfico de las partidas a su propia red, la IW Network, todo para “combatir la piratería”. Una acción dudosa y polémica, que seguramente desilusionará a más de uno.

Estamos ante uno de los FPS más completos del mercado. Ofrece horas y horas de diversión, tanto para aquellos que busquen acción pura y dura, como para aquellos jugadores que busquen un juego que enganche desde la trama. La campaña es lo suficientemente increíble como para jugarla una y otra vez, si es que no caemos en las redes del juego online. Está destinado a generar polémica porque tiene pasajes realmente crudos que podrían alterar la sensibilidad de más de uno, ya sean jugadores o no jugadores. Pero por otro lado, es el mismo trato que se le da al asunto en otros medios artísticos de expresión, habiendo visto escenas semejantes en el cine, por ejemplo, y esta equiparación es algo que por lo menos yo, esperaba con ansias.

Admiro el valor de Infinity Ward en tomar las cosas de esta manera, y por si no se dieron cuenta, se los digo: Modern Warfare 2 es un juego que debe ser jugado por todos. Si te gustan aunque sea una pizca los FPS, este juego puede hacerte adicto a ellos. Si sos un amante de este tipo de juegos, obviamente, ya lo estás jugando.

[9.4]

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