Pocas veces me sucedió el hecho de encarar un juego con tantas dudas y temores como con Assassins Creed II. ¿Alguien puede culparme? Luego de jugar y terminar la primera parte allá por los inicios del 2008 el sabor que quedó en mi boca no fue del todo alentador. Esta primer parte de lo que entendemos como trilogía ofrecía mucho a nivel teórico, pero a en términos prácticos estábamos ante un juego que si bien atraía por su belleza gráfica aturdía a quienes se aventuraban con él con mecánicas de juego absolutamente repetitivas que terminaban desencantándonos por completo. También existe gente a quien este juego le ha gustado, y es que Assassins Creed fue un juego que como ninguno dividió las opiniones de la comunidad gamer. Pues bien, tras poco más de un año y medio tenemos frente a nosotros este flamante Assassins Creed II, una secuela no muy esperada pero que luego de haberla jugado de pe a pa puedo asegurarles que se trata de uno de los mejores juegos del 2009, que gracias a sus encantos reclama su reconocimiento pese a su tardía salida.
Tal pareciera que la gente de Ubisoft se ha tomado el trabajo de escuchar todas y cada una de las críticas derramadas sobre el primer juego, ya que de primera mano tomamos cuenta de que la historia se nos presenta de una forma mucho más sólida. Si bien Desmond Miles sigue siendo el nexo que nos une a cada uno de sus antepasados mediante el Animus (esa maquinita que explora la memoria genética), la historia se focaliza casi exclusivamente sobre el nuevo prota de esta entrega: Ezio Auditore da Firenze. Situándose en una época convulsionada como la del Renacimiento en Italia, la historia nos cuenta las desventuras de Ezio, hijo de una familia poderosa que se ve involucrada en la pelea por el control de Florencia entre las familias Pazzi y Medici (un acontecimiento real). La familia Auditore es víctima de una conspiración, lo cual lleva a Ezio a aprender las artes del asesinato para tomar venganza. Mediante su aprendizaje, Desmond aprenderá lo propio para poder tomar partido en la batalla planteada entre la corporación Abstergo y los remanentes asesinos que obran a modo de resistencia. Sin querer develar mucho sobre la trama principal estamos en condiciones de afirmar que sin lugar a dudas, la historia es uno de los puntos más fuertes del juego y no sólo por su peso narrativo; los acontecimientos históricos verídicos que se suceden sumado a personajes reales como Rodrigo Borgia, Leonardo Da Vinci o Francesco Pazzi entre otros, están tan perfectamente entrelazados con los ficticios propuestos por Ubisoft que más de una vez iremos a consultar bibliografía (o bien Wikipedia, claro) para dilucidar qué tan cierto hay en lo que el título nos cuenta. Cabe destacar el énfasis puesto en seguir de cerca la historia de Ezio, contraponiéndose con la nociva tendencia del primer título de querer contar dos historias a la vez sin lograr atrapar al jugador en ninguna de las dos.
Dicho énfasis en parte está asistido gracias a la nueva interfaz denominada Animus 2.0. Y es que este equipo no es el mismo que conocimos en el primer título, principalmente porque esta vez no será en Abstergo donde iniciaremos las memorias sino que lo haremos en el enclave de la resistencia. Su principal mejora es la posibilidad de interactuar con quienes operan el Animus estando dentro de la memoria, pero también nos ofrece una completa base de datos en cuanto a todos y cada uno de los elementos que apreciamos durante la aventura: personajes secundarios, ciudadanos, barrios, ciudades y edificaciones. La documentación que acompaña a los componentes del juego hace que la inmersión en el universo propuesto por el mismo sea completamente absorbente. Esta inmersión aumenta cuando avanzamos en el juego y descubrimos que la trama se ramifica en varios segmentos que se desarrollan todos a la vez. Por un lado está la historia principal; por el otro tenemos un tesoro familiar por recuperar; luego nuestro deber para con la Villa Auditore ubicada en Montereggione y nuestra influencia económica para revitalizar y fortalecer ésta que es nuestra ciudad natal, y cosas menores como un sinfín de misiones secundarias que esperan a ser completadas. Lo mejor de todo es que el juego nos incentiva a que completemos todo cuanto podamos ya que las misiones de asesinato secundarias cuentan con más profundidad aún que las principales del primer título. Como habrán podido notar, el componente sandbox está presente en el juego y lo hace en excelente forma, siendo uno de los mejores exponentes del género aún sin caer del todo en el mismo ya que el cóctel que combina mucha exploración con plataformas y combates cuerpo a cuerpo sigue estando presente. Las misiones suceden en lugares puntuales pero quedará a nuestro criterio cuándo tomar parte en la historia principal. Afortunadamente el mecanismo repetitivo y rígido del primer juego que nos obligaba a completar al menos tres misiones secundarias ya no existe, dotándonos de una libertad sin precedentes en la saga.
En cuanto a la jugabilidad las decisiones no han sido del todo acertadas, ya que ha sido pulida al extremo en algunos aspectos, pero descuidada en otros. Como puntos positivos debemos destacar la mayor interacción con el entorno. Ahora sí podremos escabullirnos y camuflarnos con cualquier tipo de ciudadanos, siempre y cuando transiten en grupos. Luego la mecánica de combate ha sido mejorada por sobre todas las cosas en cuanto a la Inteligencia Artificial de los oponentes, quienes ahora anularán nuestros contra ataques haciendo que todo sea mucho más difícil y menos automático. Leonardo Da Vinci tiene un papel preponderante sobre el proceder de los combates, ya que es quien se encargará de descifrar las páginas de un códice perteneciente a la familia Auditore mediante las cuales a medida que avancemos en la aventura, iremos desbloqueando tanto habilidades nuevas como equipamiento de lo más variado, desde una hoja hueca que permite envenenar, hasta una rudimentaria pero efectiva arma de fuego oculta bajo la manga. Interesante resulta también el sistema monetario que tiene el juego; en primera instancia mediante la obtención de tesoros desparramados por el mapa (y por qué no un poco de pungueo) Ezio irá recaudando dinero que podrá invertir en comprar armas, medicinas y armaduras nuevas, como también pinturas para aumentar el valor de su ciudad natal. Si bien al principio cuesta amasar una pequeña fortuna, la cosa cambia cuando ya nos encontramos colaborando en Montereggione ya que dicha ciudad nos generará ingresos según el dinero que invirtamos en ella. El dinero además puede ser usado para contratar mercenarios, ladrones y mujeres de mala vida que nos ayudarán ya sea a pasar desapercibido o para distraer algún que otro guardia. Mención especial para el sistema de reputación del juego que nos obligará a ser lo más discreto posible. Nuestras acciones para con los civiles que pululan por las calles, como la notoriedad adquirida gracias a nuestros asesinatos harán que la gente comente sobre nosotros. Los predicadores hablarán pestes pero se puede sobornarlos para bajar la notoriedad. Existen otros métodos, como matar oficiales o arrancar los clásicos pósters de “buscado” para poder caminar tranquilos por la calle sin ser reconocidos. Los problemas vienen por el lado de la exploración y las plataformas debido a que ya no se siente tan natural el hecho de escalar y trepar ya que el juego hace muchas cosas de forma automática, perdiendo naturalidad y respuesta precisa en los controles. Muchas veces en persecuciones por los tejados terminaremos en un fardo de paja (o peor aún muertos saltando al vacío) cuando en realidad queríamos trepar de una saliente de costado.
Sin lugar a dudas donde más brilla el juego es en el apartado visual tanto a nivel técnico como a nivel artístico. Estamos obviamente ante el mismo motor que el primer título pero eminencialmente remozado para la ocasión, el cual logra cuadros realmente memorables, como los paseos nocturnos por Venezia durante la época de carnavales. Todo cuanto problema de clipping había antes (y era mucho, créanme) ha sido casi erradicado siendo sólo en ciertas texturas vistas de cerca donde el motor muestra la hilacha, la cual es ínfima tomando en cuenta la cantidad de elementos en pantalla, la calidad con la que se muestran y la suavidad de los cuadros por segundo ya que rara será la ocasión en la que veamos ralentizaciones. Más allá de esto, las ciudades son realmente hermosas de recorrer, sus calles abundan de vida propia gracias a los ciudadanos que realizan sus tareas cotidianas. Tendremos mujeres ofreciendo sus servicios, obreros restaurando edificaciones, mercaderes que venden carnes y otras existencias. Los clásicos mendigos y los ladrones también. Guardias que gustan abusar de su poder. Monjes, gente de baja calaña, gente adinerada. Todos conviviendo y formando un universo rico, atrapante, por donde Ezio se mueve con suma gracilidad. Esta vez tendremos cita en Florencia, Montereggione, Toscana, Forli y Venecia. Todas y cada una recreada a detalle con edificios históricos tal cual están situados en la realidad. La arquitectura está tan perfectamente recreada que es casi como pasear por un museo virtual, atestiguando inclusive obras pictóricas y ventanas vitraux en las iglesias con diseños completamente originales. Los barrios de cada una de estas ciudades son perfectamente distinguibles y derrochan personalidad. Acompañando este despliegue tenemos a los ciudadanos que ponen su cuota de dinamismo mediante sus actividades como también un broche a la ambientación exhibiendo atuendos clásicos de la época con tanto o más detalle que las ciudades y sus edificaciones. Sin lugar a dudas un gran paso adelante en lo que veníamos viendo hasta ahora en cuanto a variedad, colores y cantidades, aunque es lógico pensar que el contexto histórico del juego es más favorable en este sentido. Lo que nos termina de poner en sintonía con el juego son las logradas actuaciones de voz, que nuevamente a diferencia del primer título destacan en primer lugar por las interpretaciones, y en segundo por el cuidado a la hora de imprimir tonadas características de las regiones lo cual suma enteros al tema de la ambientación. Habiéndolo jugado en inglés con subtítulos en español debo decir que la sensación en cuanto al habla resultaba altamente satisfactoria como también correcta, combinando incluso frases completas en italiano y una variada selección de insultos en el mismo idioma que repetiremos con una sonrisa en la cara. Las líneas de diálogo definen a todos y cada uno de los personajes de forma brillante, logrando momentos realmente memorables e hilarantes por un lado, y dejándonos personajes entrañables, queribles o detestables por otro. La música acompaña los momentos de exploración con melodías de ambientación pero ejecutadas con instrumentos renacentistas, acentuando también los momentos dramáticos o de acción donde estas armonías se ven interrumpidas por acordes eléctricos marcados, lo cual resulta en primera medida un tanto desconcertante pero que finalmente termina por gustarnos.
Como habíamos dicho antes, Assasins Creed II es por derecho propio uno de los grandes títulos del 2009 (que por cierto nos ha dejado una cantidad inmensa de buenos títulos). Si lo ponemos en términos de secuela, pocas veces he atestiguado una mejora tan sustancial en cada uno de los apartados propuestos, logrando una profundidad de juego que lo torna sumamente adictivo. Por primera vez, estamos ante un título que tiene un sinfín de cosas para hacer y que no nos hace sentir sobrepasados por esta situación. Constantemente buscaremos el tiempo necesario entre misión y misión para recolectar tesoros, ubicar catacumbas, recuperar sellos, comprar cuadros, pasear, descifrar los intrigantes fragmentos de “La Verdad”. Una auténtica obra de arte, casi renacentista. El trabajo puesto en todos y cada uno de los aspectos por Ubisoft es digno de sacarse el sombrero, pese a las mínimas fallas en la jugabilidad. Terminé conociendo más de la historia de Italia y el renacimiento de lo que lo hice en mi vida. Si todo en la escuela hubiera sido tan didáctico, distinta hubiera sido la cosa. Así de imponente es. Absolutamente recomendable.
Tal pareciera que la gente de Ubisoft se ha tomado el trabajo de escuchar todas y cada una de las críticas derramadas sobre el primer juego, ya que de primera mano tomamos cuenta de que la historia se nos presenta de una forma mucho más sólida. Si bien Desmond Miles sigue siendo el nexo que nos une a cada uno de sus antepasados mediante el Animus (esa maquinita que explora la memoria genética), la historia se focaliza casi exclusivamente sobre el nuevo prota de esta entrega: Ezio Auditore da Firenze. Situándose en una época convulsionada como la del Renacimiento en Italia, la historia nos cuenta las desventuras de Ezio, hijo de una familia poderosa que se ve involucrada en la pelea por el control de Florencia entre las familias Pazzi y Medici (un acontecimiento real). La familia Auditore es víctima de una conspiración, lo cual lleva a Ezio a aprender las artes del asesinato para tomar venganza. Mediante su aprendizaje, Desmond aprenderá lo propio para poder tomar partido en la batalla planteada entre la corporación Abstergo y los remanentes asesinos que obran a modo de resistencia. Sin querer develar mucho sobre la trama principal estamos en condiciones de afirmar que sin lugar a dudas, la historia es uno de los puntos más fuertes del juego y no sólo por su peso narrativo; los acontecimientos históricos verídicos que se suceden sumado a personajes reales como Rodrigo Borgia, Leonardo Da Vinci o Francesco Pazzi entre otros, están tan perfectamente entrelazados con los ficticios propuestos por Ubisoft que más de una vez iremos a consultar bibliografía (o bien Wikipedia, claro) para dilucidar qué tan cierto hay en lo que el título nos cuenta. Cabe destacar el énfasis puesto en seguir de cerca la historia de Ezio, contraponiéndose con la nociva tendencia del primer título de querer contar dos historias a la vez sin lograr atrapar al jugador en ninguna de las dos.
Dicho énfasis en parte está asistido gracias a la nueva interfaz denominada Animus 2.0. Y es que este equipo no es el mismo que conocimos en el primer título, principalmente porque esta vez no será en Abstergo donde iniciaremos las memorias sino que lo haremos en el enclave de la resistencia. Su principal mejora es la posibilidad de interactuar con quienes operan el Animus estando dentro de la memoria, pero también nos ofrece una completa base de datos en cuanto a todos y cada uno de los elementos que apreciamos durante la aventura: personajes secundarios, ciudadanos, barrios, ciudades y edificaciones. La documentación que acompaña a los componentes del juego hace que la inmersión en el universo propuesto por el mismo sea completamente absorbente. Esta inmersión aumenta cuando avanzamos en el juego y descubrimos que la trama se ramifica en varios segmentos que se desarrollan todos a la vez. Por un lado está la historia principal; por el otro tenemos un tesoro familiar por recuperar; luego nuestro deber para con la Villa Auditore ubicada en Montereggione y nuestra influencia económica para revitalizar y fortalecer ésta que es nuestra ciudad natal, y cosas menores como un sinfín de misiones secundarias que esperan a ser completadas. Lo mejor de todo es que el juego nos incentiva a que completemos todo cuanto podamos ya que las misiones de asesinato secundarias cuentan con más profundidad aún que las principales del primer título. Como habrán podido notar, el componente sandbox está presente en el juego y lo hace en excelente forma, siendo uno de los mejores exponentes del género aún sin caer del todo en el mismo ya que el cóctel que combina mucha exploración con plataformas y combates cuerpo a cuerpo sigue estando presente. Las misiones suceden en lugares puntuales pero quedará a nuestro criterio cuándo tomar parte en la historia principal. Afortunadamente el mecanismo repetitivo y rígido del primer juego que nos obligaba a completar al menos tres misiones secundarias ya no existe, dotándonos de una libertad sin precedentes en la saga.
En cuanto a la jugabilidad las decisiones no han sido del todo acertadas, ya que ha sido pulida al extremo en algunos aspectos, pero descuidada en otros. Como puntos positivos debemos destacar la mayor interacción con el entorno. Ahora sí podremos escabullirnos y camuflarnos con cualquier tipo de ciudadanos, siempre y cuando transiten en grupos. Luego la mecánica de combate ha sido mejorada por sobre todas las cosas en cuanto a la Inteligencia Artificial de los oponentes, quienes ahora anularán nuestros contra ataques haciendo que todo sea mucho más difícil y menos automático. Leonardo Da Vinci tiene un papel preponderante sobre el proceder de los combates, ya que es quien se encargará de descifrar las páginas de un códice perteneciente a la familia Auditore mediante las cuales a medida que avancemos en la aventura, iremos desbloqueando tanto habilidades nuevas como equipamiento de lo más variado, desde una hoja hueca que permite envenenar, hasta una rudimentaria pero efectiva arma de fuego oculta bajo la manga. Interesante resulta también el sistema monetario que tiene el juego; en primera instancia mediante la obtención de tesoros desparramados por el mapa (y por qué no un poco de pungueo) Ezio irá recaudando dinero que podrá invertir en comprar armas, medicinas y armaduras nuevas, como también pinturas para aumentar el valor de su ciudad natal. Si bien al principio cuesta amasar una pequeña fortuna, la cosa cambia cuando ya nos encontramos colaborando en Montereggione ya que dicha ciudad nos generará ingresos según el dinero que invirtamos en ella. El dinero además puede ser usado para contratar mercenarios, ladrones y mujeres de mala vida que nos ayudarán ya sea a pasar desapercibido o para distraer algún que otro guardia. Mención especial para el sistema de reputación del juego que nos obligará a ser lo más discreto posible. Nuestras acciones para con los civiles que pululan por las calles, como la notoriedad adquirida gracias a nuestros asesinatos harán que la gente comente sobre nosotros. Los predicadores hablarán pestes pero se puede sobornarlos para bajar la notoriedad. Existen otros métodos, como matar oficiales o arrancar los clásicos pósters de “buscado” para poder caminar tranquilos por la calle sin ser reconocidos. Los problemas vienen por el lado de la exploración y las plataformas debido a que ya no se siente tan natural el hecho de escalar y trepar ya que el juego hace muchas cosas de forma automática, perdiendo naturalidad y respuesta precisa en los controles. Muchas veces en persecuciones por los tejados terminaremos en un fardo de paja (o peor aún muertos saltando al vacío) cuando en realidad queríamos trepar de una saliente de costado.
Sin lugar a dudas donde más brilla el juego es en el apartado visual tanto a nivel técnico como a nivel artístico. Estamos obviamente ante el mismo motor que el primer título pero eminencialmente remozado para la ocasión, el cual logra cuadros realmente memorables, como los paseos nocturnos por Venezia durante la época de carnavales. Todo cuanto problema de clipping había antes (y era mucho, créanme) ha sido casi erradicado siendo sólo en ciertas texturas vistas de cerca donde el motor muestra la hilacha, la cual es ínfima tomando en cuenta la cantidad de elementos en pantalla, la calidad con la que se muestran y la suavidad de los cuadros por segundo ya que rara será la ocasión en la que veamos ralentizaciones. Más allá de esto, las ciudades son realmente hermosas de recorrer, sus calles abundan de vida propia gracias a los ciudadanos que realizan sus tareas cotidianas. Tendremos mujeres ofreciendo sus servicios, obreros restaurando edificaciones, mercaderes que venden carnes y otras existencias. Los clásicos mendigos y los ladrones también. Guardias que gustan abusar de su poder. Monjes, gente de baja calaña, gente adinerada. Todos conviviendo y formando un universo rico, atrapante, por donde Ezio se mueve con suma gracilidad. Esta vez tendremos cita en Florencia, Montereggione, Toscana, Forli y Venecia. Todas y cada una recreada a detalle con edificios históricos tal cual están situados en la realidad. La arquitectura está tan perfectamente recreada que es casi como pasear por un museo virtual, atestiguando inclusive obras pictóricas y ventanas vitraux en las iglesias con diseños completamente originales. Los barrios de cada una de estas ciudades son perfectamente distinguibles y derrochan personalidad. Acompañando este despliegue tenemos a los ciudadanos que ponen su cuota de dinamismo mediante sus actividades como también un broche a la ambientación exhibiendo atuendos clásicos de la época con tanto o más detalle que las ciudades y sus edificaciones. Sin lugar a dudas un gran paso adelante en lo que veníamos viendo hasta ahora en cuanto a variedad, colores y cantidades, aunque es lógico pensar que el contexto histórico del juego es más favorable en este sentido. Lo que nos termina de poner en sintonía con el juego son las logradas actuaciones de voz, que nuevamente a diferencia del primer título destacan en primer lugar por las interpretaciones, y en segundo por el cuidado a la hora de imprimir tonadas características de las regiones lo cual suma enteros al tema de la ambientación. Habiéndolo jugado en inglés con subtítulos en español debo decir que la sensación en cuanto al habla resultaba altamente satisfactoria como también correcta, combinando incluso frases completas en italiano y una variada selección de insultos en el mismo idioma que repetiremos con una sonrisa en la cara. Las líneas de diálogo definen a todos y cada uno de los personajes de forma brillante, logrando momentos realmente memorables e hilarantes por un lado, y dejándonos personajes entrañables, queribles o detestables por otro. La música acompaña los momentos de exploración con melodías de ambientación pero ejecutadas con instrumentos renacentistas, acentuando también los momentos dramáticos o de acción donde estas armonías se ven interrumpidas por acordes eléctricos marcados, lo cual resulta en primera medida un tanto desconcertante pero que finalmente termina por gustarnos.
Como habíamos dicho antes, Assasins Creed II es por derecho propio uno de los grandes títulos del 2009 (que por cierto nos ha dejado una cantidad inmensa de buenos títulos). Si lo ponemos en términos de secuela, pocas veces he atestiguado una mejora tan sustancial en cada uno de los apartados propuestos, logrando una profundidad de juego que lo torna sumamente adictivo. Por primera vez, estamos ante un título que tiene un sinfín de cosas para hacer y que no nos hace sentir sobrepasados por esta situación. Constantemente buscaremos el tiempo necesario entre misión y misión para recolectar tesoros, ubicar catacumbas, recuperar sellos, comprar cuadros, pasear, descifrar los intrigantes fragmentos de “La Verdad”. Una auténtica obra de arte, casi renacentista. El trabajo puesto en todos y cada uno de los aspectos por Ubisoft es digno de sacarse el sombrero, pese a las mínimas fallas en la jugabilidad. Terminé conociendo más de la historia de Italia y el renacimiento de lo que lo hice en mi vida. Si todo en la escuela hubiera sido tan didáctico, distinta hubiera sido la cosa. Así de imponente es. Absolutamente recomendable.
[9.5]

0 comentarios:
Publicar un comentario