Review: Prince of Persia

El riesgo de innovar

Estamos ante un nuevo capítulo de una saga que ha sabido reinventarse varias veces desde los comienzos de su existencia. Hemos sido testigos de estos sucesos y visto decisiones acertadas (Sands of Time), y otras no tanto (Prince of Persia 3D). Ubisoft, respetuosa a esta tradición, y teniendo en cuenta el desgaste que supuso dos títulos innecesarios a mi entender como fueron Warrior Within y Two Thrones, decide patear el tablero ofreciendo una nueva visión respecto a lo que conocíamos como Prince of Persia. Y en algunos aspectos, podemos decir que los chicos de Ubisoft la pegaron, sobre todo desde el punto de vista artístico ya que si no existiese ese juego llamado Naruto Ultimate Ninja Storm, diría que estamos ante los gráficos en cell shading más hermosos y mejor realizados en esta generación de consolas. Aunado a esto, encontramos unas animaciones preciosas, un diseño de niveles inteligente y una atención al detalle que sin dudas nos deja sin aliento. Pero también tenemos decisiones menos afortunadas y que lamentablemente, son las que hacen al aspecto jugable de este título, que lo aleja rotundamente de lo bueno que pudo haber sido.


Partiendo de que estamos ante un juego en el cual no conoceremos la derrota, se hace difícil encarar una aventura que no opondrá resistencia a nuestro avance. Y es que nuestro príncipe ya no está solo, sino que contaremos con nuestra compañera Elika, una especie de checkpoint bípedo de muy bella figura, que se encargará de separar celosamente a nuestro personaje cada vez que éste baile demasiado pegado con la parca. Si la idea era evitar tiempos de carga y tal, cabe decir de que el precio a pagar es muy alto, ya que gracias a esto, se cargaron cualquier tipo de desafío que pudiese llegar a existir. Pero las bondades de Elika no se limitan a salvarnos y evitar tiempos de carga innecesarios, sino que también será quien nos ayude a activar unas plataformas mágicas que habilitarán el paso entre los distintos niveles que componen al juego. Estas plataformas resultan en pequeños minijuegos durante los cuales generalmente, tendremos que esquivar ciertos obstáculos para ir de un punto a otro.


OK, supongamos que no morir está bien, nos enfrentamos a otro engorro, que es la falta de sensación de control que el juego nos ofrece. En líneas generales el juego se comporta como un Quick Time Event gigante en el cual, con el timing correcto no podemos perder ni errar ningún salto. Es una sensación extraña, ya que cada vez que tocamos X para correr por una pared, seremos testigos de cómo el juego nos muestra una animación sobre la cual no tenemos ningún tipo de control, arruinando el espíritu plataformero que caracteriza a la serie, y quitándole esa sensación de peligro de saltar al vacío.

La frutilla del postre jugable la pone un sistema de combate que pese a la espectacularidad visual que nos ofrece, el mismo es totalmente errático y engorroso. La respuesta de los controles es tardía, y constantemente estamos recibiendo QTEs aleatorios y mal diseñados, ya que el botón que debemos presionar aparece a destiempo, además de que nunca sabemos exactamente si acertamos o no acertamos. El timing es sumamente por instinto y nada más. Para rematarla, si nuestro enemigo nos termina derrotando (algo tristemente frecuente), la buena de Elika nos revive, sí, pero nuestro rival recarga su energía casi en su totalidad, haciendo que se vuelva un tedio constante. Afortunadamente, sólo nos encontramos con dos enemigos por nivel (WTF), y el juego está tan pero tan genialmente pensado, que uno de los oponentes más grosos se mata solo. No, no estoy loco, hay un boss al cual simplemente hay que mirarlo morir y nada mas... Genial.

La historia es básicamente como la de Sands of Time, pero utilizando personajes que pertenecen a los antiguos escritos persas, como Ahriman (el malo, el dios de la oscuridad) y Ormazd (el dios bueno). Nuestro príncipe se topa casualmente con Elika, y es testigo de la liberación de Ahriman. Elika es ni más ni menos que la última de los Ahura, una comunidad encargada de mantener a Ahriman a raya, y es nuestra misión ayudarla a recuperar a su reino de la corrupción que lo invade. En este juego, ella es la verdadera princesa, mientras que el “príncipe” es un buscavidas con pulenta, que “nos deleita” con constantes líneas de diálogo en las cuales rebosa un humor entre burdo y chabacano, pero que en alguna que otra ocasión, nos arrancará una sonrisa. De todas formas, a veces densea un toque escuchar tanta cháchara ya que los recursos narrativos del juego son escenas animadas con el motor del juego cada vez que volvemos al templo, y kilos y kilos de diálogo que debemos activar nosotros con el botón L2.

Así pues, el juego se estructura con un nivel central, El Templo (antigua prisión de Ahriman), del cual ramifican cuatro niveles de temáticas distintas. Cada nivel tiene cuatro terrenos fértiles a liberar. Para hacerlo, debemos dirigirnos hacia un punto luminoso con Elika y presionar triángulo varias veces. La animación que sigue a esta acción es preciosa, ya que vemos cómo todo lo gris y oscuro se convierte en un paisaje lleno de cascadas, vegetación, todo con mucho color, y mucha vida. Es precioso en este sentido el juego, destaco por sobre todas las cosas la dirección artística del mismo.

El truco está en que los niveles están bloqueados según qué plataforma de poder se usa en ellos. Para liberarlos, luego de sanar un terreno fértil, debemos recolectar unas orbes luminosas que resultan de este proceso, obligándonos a recorrer cada uno de los rincones para desbloquear un poder y luego otro, siendo cuatro poderes en total. Como no vamos a poder acceder a todos los niveles de movida, juego nos permite seleccionar libremente en el mapa e ingresar sólo a aquellos niveles que no tienen ningún tipo de poder con el fin de liberarlos y juntar las esferitas. Algo así como un falso free roaming. Pero a mitad del juego, ya tendremos todos los poderes desbloqueados, tornando toda esta mecánica en algo absurdo de hacer, salvo que queramos obtener todos los trofeos. Sin esta exploración obligatoria, hay niveles que duran por reloj unos meros cinco minutos con lo cual, la experiencia se reduce mucho más, haciendo al juego más corto de lo que es.

Cuando creímos que todo estaba perdido, el juego nos reanima un poco con un fabuloso duelo final con Ahriman, y un final abierto, que nos hace suponer que este juego tendrá una secuela de momento a otro. Secuela a la que espero sólo si me dan algo un poco más entretenido de jugar, sólo si me dan algo que no me lleve de las manos. Espero de Ubisoft algo que no me subestime como jugador y que me ofrezca un reto verdadero. Un gran amigo mío hizo una muy buena analogía, y esto es que Prince of Persia es como un libro de cuentos interactivo. No podría estar más de acuerdo con esto. El juego nos lleva de las narices de principio a fin, conviertiendo al juego en una experiencia cuasi pasiva, algo que va en contra de lo que entendemos como videojuego hecho y derecho.

¿Recomendable? Puede ser, sólo si lo obtienen prestado de algún incauto que lo haya comprado, entre los que lamentablemente me incluyo. Si lo quieren, saben dónde ubicarme.

[6]

6 comentarios:

Renton dijo...

Es cualquiera que no moris nunca. Tambien lo note un poco loco al control y la camara.

MegaSackman dijo...

Genial Chopper, estaba esperando que postees esta Review.

En cuanto al juego en si, ya de antemano no me interesaba mucho, otros chicos tambien hablaron "mal" de el, y si bien como decis tiene cosas interesantes, al parecer la mayoria no tienen que ver con el gameplay, sino con la estetica, y por lo que decis, ni siquiera literaria.

Respecto de como se van habilitando los niveles, es muy similar al Okami, en donde ibas a un lugar sumido en la oscuridad, y vos tenias que llegar hasta determinado arbol de la vida por asi decirlo, hacer un dibujo en el, y luego veias una animacion donde todo cobraba vida de nuevo y la oscuridad desparecia, y asi con cada nivel que visitabas.

Respecto del final, hay un DLC que se llama "Epilogo" o algo asi, que vendria a ser el final del juego, no se si lo jugaste, pero pareciera que no, pedile a alguien que te lo cuente. XD

Chopper dijo...

El juego tiene bastante de Okami, como también de Shadow of the Colossus, me refiero a partes de la estructura del juego en general y el concepto de "sanar" los territorios.

El DLC supuestamente le pone un final a la historia, pero 10 dólares por 2 horas de juego extra me parece mucho! Igual me gustaría probarlo. El tiempo dirá.

Anónimo dijo...

Buen análisis hermano! personalmente me dan pena los caminos que fué tomando la saga... es como que tuvo un buen primer impulso de relanzamiento en su momento y después fué para cualquier lado...no?

El Guillo dijo...

El two thrones a mí me encantó. Quizás porq es el único q jugué de los PoP nuevos.

Ahora, este último lo jugué, pero más de una descarga para PC no zafa. Es hermoso visualmente, pero todo el análisis q hacés y lo q le criticás es tal cual.

Abrazo de golll


Guillo

solitariadisidente dijo...

Llegué a este blog y me pareció re interesante. Felicitaciones al autor. Respecto del Prince of Persia, recuerdo cuando lo jugaba en mi computadora, hace unos... 15 años? ¡Cómo me gustaba ese juego! Hasta podría ahora mismo cantar la cancioncita del comienzo......
Saludos

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